Arte de acción: Orígenes e historia de la performance - Mercado de Diseño

Arte de acción: Orígenes e historia de la performance

Performance artística y sus orígenes

Arte de acción: Orígenes e historia de la performance

 

A lo largo de los años han ido surgiendo diferentes corrientes artísticas que involucran cada vez más al espectador. Con el fin de impactar en estos, surge la modalidad de la performance. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!  

 

Arte en vivo. Antecedentes y performers

Performance, ¿qué es?

 

Para los que se pregunten qué es una performance, se trata de una acción artística; una muestra escénica interpretativa cuyo fin es transmitir una idea o concepto generando una reacción en el espectador.

 

Estas son muy pensadas y cuidadas al detalle, aunque en ocasiones dejan libertad para la improvisación; por lo que cuidan cada paso así como el sentido de la estética.

 

La performance emplea el cuerpo como herramienta de expresión o como lienzo artístico, surgiendo a principios del siglo XX bajo la necesidad de darle un espacio a este como objeto. 

 

Fue el dadaísmo el que comenzó a romper códigos artísticos y culturales: ya lo pronosticaba Tristan Tzara en 1918, en el manifiesto dadaísta elaborado y publicado por él mismo: Dadá no significa nada.     

 

El arte acción supone una separación en la comunicación, desvirtuando al cuerdo, al ser humano, de su capacidad de expresión oral. Esto produciría una tensión interna en el espectador con la obra.  

Performance artística

Photo by Craig Whitehead on Unsplash

Los antecedentes de la performance

Para indagar sobre los orígenes de la performance nos tenemos que remontar al Berlín de los años 20. Es allí donde se produce la Primera Feria Internacional del Dadá, en la galería de Otto Burchardt. En esta feria se expusieron más de 200 obras cuyos temas iban variando de la crítica política y social, pasando por lo obsceno y el antimilitarismo. Estos serían los antecedentes de las performances hasta que en base a la feria y con el paso del tiempo, surgieran los primeros arte – acción.  

 

Grandes performance artísticas de la historia

 

Podemos destacar como pioneros de la performers a John Cage, compositor estadounidense, interpretando en 1942 una obra titulada “Obra 4’33”, encontrándose en su interior una partitura en blanco. 

 

Yves Klein, creador del azul Klein, llevó a cabo las Antropometrías (1960): en su acepción más estricta, se trata del tratado de las proporciones y medidas del cuerpo humano; como ejemplo el hombre de vitruvio, de Da Vinci. 

 

Pues lejos de lo que tenemos en la cabeza, Klein versionó el concepto y elaboró su propia antropometría: bañó en pintura azul klein a una modelo que dejándose caer sobre un gran lienzo, dibujó varias siluetas humanas. Y por supuesto, llevó esta acción a cabo delante de un gran público que se paraba a mirar y se cuestionaba el fin de tal acto. 

Si visitas el Museo Reina Sofía de Madrid podrás ver el resultado de la performance de Yves Klein. 

 

Marina Abramovic: ¿riesgo o arte?

 

Desde las performances más ‘clásicas’ vamos a evolucionar a las más contemporáneas; y para ello no podemos dejar de hablar de Marina Abramovic: una de las performers más influyentes y reconocidas de finales del siglo XX. 

 

La serie de obras Ritmos supuso un punto álgido en su carrera, llegando a poner en riesgo su vida a lo largo de las performances. 

 

Una de sus performances más impactantes y que deja mucho que pensar de cara a hacer una crítica social primermundista, es ‘Rhythm 0’ (1974). Durante este arte – acción, Marina Abramovic prestó su cuerpo por completo a la obra:  «En la mesa hay setenta y dos utensilios que pueden usarse sobre mí como se quiera. Yo soy el objeto».

Ritmo 0 Marina Abramovic

Marina Abramovic – ‘Rhythm 0’ (1974)

Los objetos eran muy variados: revólver, bala, pintura, peine, látigo, pintalabios, tenedor, navaja, flores, algodón, vela…

 

Al principio los visitantes eran muy respetuosos, pero conforme iban pasando las horas, se volvían más agresivos: un participante le hizo un corte en el cuello y se bebió su sangre; dispusieron su cuerpo en la mesa con las piernas abiertas y colocaron un cuchillo entre ellas; la desnudaron y cortaron la ropa…

 

Una vez finalizada la performance, Marina pasó de ser objeto a sujeto, colocándose delante del público para que vieran lo que habían hecho con ella y al contrario que antes, expectantes, se marcharon de la sala.  

 

En la historia de la performance hay muchos más nombres que os iremos contando en otros artículos de MDD Magazine.