El exceso de color rosa te puede volver daltónico - Mercado de Diseño

El exceso de color rosa te puede volver daltónico



La mitad de las veces que veo la palabra “alegría”, instintivamente leo “alergia”. Creo que es una forma que tiene mi cerebro de advertirme de que estoy ante un contenido potencialmente dañino para mi integridad emocional.

A menudo hablo con mis amigos sobre la burbuja positivista que inunda desde hace unos años carpetas, agendas, tazas… En definitiva, cualquier elemento de papelería o decoración. ¡Incluso ha llegado a las biografías de Instagram o Tinder! Lejos de tranquilizar o hacernos híper felices de repente, estas frases (que evocan temas tan cercanos al surrealismo como la felicidad absoluta o las capacidades infinitas), este optimismo mercantil, lo que nos produce es una auténtica presión social por ser felices siempre.

Y, a ver, sinceramente, quejarse de vez en cuando también tiene su gracia. Reírse de lo que nos da ganas de llorar quizá sea la verdadera clave de la felicidad. Considerando este hilo un gran ejemplo de ello, te invito a que lo leas (probablemente llores, pero seguro que también te ríes).

Felicidad no tan rosa

No hace falta esperar a que las cosas se pongan tan feas para sacar todo nuestro sentido del humor. Si, como yo, te quejas del frío hasta que puedes empezar a quejarte del calor, o no eres capaz de hacer una foto a tu plato antes de probarlo, también te presento a Putos Modernos. Si no te echas unas risas con su capacidad de quejarse de todo, quizá es porque seas demasiado feliz (y no nos das ninguna envidia).



Manteles de Putos Modernos. Felicidad.

Cuando oigo lo de “disfrutar de las cosas sencillas de la vida”, siempre se me viene a la mente aquél video de Lola Flores buscando su pendiente, el bueno, en mitad de una actuación. El momento de tensión y drama vivido por La Faraona quizá sea la antítesis de la popular frase, pero recordarlo me provoca precisamente ese disfrute. Qué sería de internet sin los grandes momentos de la farándula televisiva más castiza.



espejo Lola Flores, de Cirope de Freza. Felicidad.

Tu crush te deja en la friendzone, te das a la bebida y al despertar ves que tus amigos han subido a Facebook las fotos de anoche en las que sales con triple papada. Quizá las expectativas de tus vacaciones tengan muy poco que ver con la realidad. Pero, en el fondo, sabes que cuando pases la resaca y asumas que nadie se libra de ser ridículo de vez en cuando, te quedarás con lo mejor: la anécdota.



llavero tequila de Diminuto Cielo. Felicidad.

El humor, el que te hace llorar de la risa, pocas veces es tan, tan rosa como nos lo quieren pintar.

Como dice Soy Cardo, “somos lo peor”, pero ¿y lo que nos reímos?



ilustración cactus de Soy Cardo. Felicidad.


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