Más información Food Design, las propuestas de Martí Guixé - Mercado de Diseño

Food design, trabajar con comida no es saber cocinar



“Un food designer es alguien que trabaja con comida, sin tener idea de cocinar”. Esta frase de Inga Knölke (1999), en una elegante tipografía oscura sobre fondo blanco, ocupa toda la pantalla del dispositivo con el que entres en la página web de Martí Guixé.

Pionero del food design con su proyecto SPAMT (És Pà amb Tomàquet) en Barcelona, 1997, Martí Guixé cumple veinte años de trayectoria profesional y como referente en la aplicación del diseño a la comida, tras formarse en Barcelona y Milán como diseñador de interiores e industrial. Sin embargo, Guixé se define a sí mismo como ex-diseñador, ya que considera que su enfoque del diseño dista mucho de los patrones convencionales, liberándose así de los límites y barreras inherentes a la disciplina para desarrollar su trabajo de una manera más informal.

Sus creaciones buscan el diálogo con el producto y la introducción del diseño en la alimentación, eliminando cualquier pretensión culinaria y adaptando la comida a las formas de vida contemporáneas. Guixé no sabe cocinar, ni le interesa. Su intención es crear obras de diseño que, además, sean comestibles; para él la comida se convierte en un material con el que llevar a la realidad sus ideas. “El alimento ya no es una necesidad, sino un producto de consumo y, por lo tanto, se puede diseñar”. El diseño, para Guixé, no debe quedarse en los aspectos estéticos y formales, si no que tiene que buscar un cambio en los hábitos y la vida cotidiana de la gente.

Comer es una gran experiencia sensitiva, y la comida entra por la vista. De esta dicotomía nace la fusión de diseño y alimentación que propone Martí Guixé y conquista las galerías y museos más prestigiosos del mundo. El MACBA de Barcelona, el Centro Georges Pompidou de París y el MoMA de Nueva York son algunos de los museos por los que han pasado las performances y food designs de Guixé: un SPAMT renovado que incluye una impresora 3D que cocina e imprime una versión innovadora del característico pan con tomate catalán, o las Techno Tapas, que permiten a los trabajadores de oficina comer sin mancharse ni dejar de teclear.

Martí Guixé food design SPAMT

Otros ejemplos de sus diseños son las iCakes, tartas de estética minimalista y gráfica, cuyos colores marcan las proporciones de cada uno de los ingredientes que incluyen; o la Oranienbaum Lollipop, una piruleta de naranja que contiene una semilla en su interior y promueve la reforestación de forma espontánea.

Por supuesto, su trayectoria y visión particular del diseño ha cosechado importantes galardones, como el Premio Ciutat de Barcelona en 1999 y el Premio Nacional de Diseño de la Generalitat de Catalunya 2007. Recientemente, ha sido reconocido como uno de los profesionales españoles más destacados de 2018 por Madrid Design Festival, la iniciativa que durante el mes de febrero reúne exposiciones, profesionales y actividades relacionadas con el diseño en la capital española, con la intención de acercar el diseño a la gente y presentarlo como un elemento de transformación social. El programa de Madrid Design Festival incluye a grandes artistas como el diseñador Jaime Hayón o la artista visual Jennifer Steinkamp.


Martí Guixé food design iCake

Perspectivas diferentes del food design

El mundo del food design es más amplio de lo que en principio podría parecer, y dentro de su definición caben otras visiones diferentes a la de Martí Guixé.

Desde la perspectiva de Papila, primer estudio de diseño especializado en alimentación, el food design “se basa en investigar nuevas formas de disfrutar de la experiencia de comer”, de una forma quizá más sencilla y asequible al público general. Algunas de sus creaciones son el Sugarstick, un chupachups de azúcar que cambia su sabor al sumergirlo en una bebida, o las Dipit, galletas con una pestaña para no mancharte al mojarlas en la leche. También destaca un producto que se ha convertido en viral por medio de las redes sociales: el Citrus Spray, un utensilio que se incrusta en frutas como el limón y permite pulverizar directamente su jugo. Así, Papila, al igual que otros estudios como el uruguayo Cuchara, incluye también los objetos relacionados con la preparación de la comida en la etiqueta del food design.



Martí Guixé food design

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