¿En qué se basa vuestra amistad? 4 regalos de amigos - Mercado de Diseño

¿En qué se basa vuestra amistad? 4 regalos para tu mejor amigo

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Las relaciones humanas siempre me han parecido un curioso misterio. Cada vez que me paro a pensar en ellas, llego a la conclusión de que mis amigos empezaron a ser mis amigos por pura casualidad. Si me hubieran puesto en otra clase en primaria, no hubiera llegado tarde el primer día de universidad, o no hubiera salido aquel viernes, mis amigos serían otros.

Pero el origen probablemente sea lo de menos: que nuestros amigos sean quienes son se debe a una infinita lista decisiones diarias (mi filosofía, aplicable a todo, se basa en que todas las pequeñas decisiones que tomamos a diario cambian nuestra vida).

Las elecciones que hacemos respecto a las personas con las que nos relacionamos, según mis experiencias, se basan en cuatro pilares básicos (vale, quizá sea alguno más, pero estos cuatro son muy, muy importantes):


1. La infancia

Los amigos de la infancia son un caso complejo. Con la mayoría de ellos ni siquiera comparto gustos o forma de ser, pero después de tanto tiempo aguantándonos mutuamente (entiéndase, con mucho cariño), hemos desbloqueado un nuevo logro: la telepatía.

Otra de nuestras capacidades especiales es la de rememorar de forma incansable las anécdotas e historias que hemos vivido juntos. Si ya has empezado a notar que te pasa esto mismo con tus amigos, te aviso: el nivel de recurrencia de las conversaciones relacionadas con el pasado se incrementa de forma exponencial con la edad.

A un amigo de toda la vida regálale algo que tenga que ver con vuestra infancia.



2. Lo que tenéis en común

-¿Vamos?
-Vamos.

Ese amigo. Al que le mandas todos los eventos que te molan porque sabes que a él también le van a flipar (y seguramente el resto del grupo pase de ver esa peli). Quedáis para ver la nueva temporada de vuestra serie y consideráis alta traición (más que la de Don Omar a Aventura) ver un capítulo sin el otro.

Seguramente sea tu última conversación de whatsapp porque es al primero que escribes para hacer cualquier plan, sois almas gemelas.

Lo que más le va a gustar es lo mismo que a ti.



3. Lo que os diferencia

Una de mis mejores amigas en realidad es mi antítesis. Somos el ying y el yang, las dos caras de la moneda. A veces nos preguntamos por qué seguimos siendo amigas si somos tan diferentes y, bueno, la respuesta siempre es la misma: nos complementamos.

Una de las dos es la que propone los planes, la otra quien le salva la vida (en sentido figurado y literal) a la primera, y las dos somos muy sinceras cuando toca decir las cosas claras.

El regalo perfecto sería como nosotras: algo parecido pero diferente.



4. La comida

Mi abuela, mientras me enseñaba a hacer su tortilla de patatas (la mejor del mundo), me decía siempre que “a los hombres se les conquista por el estómago”. Abuela, comer no es solo cosa de hombres o de amor; de hecho, pocas cosas hacen una amistad tan sólida como compartir gustos gastronómicos.

La magia de comer es que puede convertirse en una de las actividades intelectuales más placenteras si además de probar la comida os interesais por conocer su origen y la cultura de la que viene. Lo que vengo a decir es que un viaje culinario con tu mejor amigo puede ser mítico (pensadlo, os podéis ahorrar el transporte de vuelta y rodar hasta casa).

Si sois capaces de compartir el postre y dejar el último trozo de pizza a vuestro colega, vuestra amistad es real y muy, muy profunda.

Compartir este regalo os hará vivir muchas aventuras (100 platos que probar antes de morir).



Si ninguno de estos regalos te convence o vuestra amistad no se sustenta en alguno de esto pilares, existe otra propuesta válida para pasarlo bien con cualquier tipo de amigo: hazte con una cámara desechable. Mola.

Stay broke, shoot film 💥🔥 📸@junyjuliol #disposablecamera #filmisnotdead #analogphotography

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Ah, y si tu mejor amigo es un ser peludo, con cuatro patas y que a veces ladra (y no es humano, porque si lo fuera deberías acompañarlo al médico), aquí unas ideas.


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