Cuando la literatura se convierte en diseño - Mercado de Diseño

Literatura convertida en diseño

Aventuras Literarias Mercado de Diseño



Literatura y diseño son dos ramas artísticas que desde sus orígenes han ido de la mano y se han retroalimentado de formas diferentes. Comenzando por las propias portadas y cubiertas de los libros, cuya estética ya se tenía en cuenta hace siglos cuando las decoraban con grabados y panes de oro, hasta la actualidad, destacando por la originalidad de sus materiales o los recursos que utilizan para sintetizar su contenido. Ejemplos de ello son la portada de Un Mundo Feliz, realizada por Richard Tutlle, que incluye cápsulas de Prozac, o la de Fahrenheit 451, por Elizabeth Perez, que sustituye el 1 por una cerilla que se puede encender en el lomo del libro.

Por supuesto los libros infantiles, pero también algunas novelas para adultos han incluido a menudo entre sus páginas ilustraciones, algunas sencillas y esquemáticas y otras cargadas de detalles, como algunas obras fantásticas reconocidas mundialmente que nos mostraban mapas de mundos imaginarios en sus primeras o últimas páginas.

No podemos evitar hablar también de los vistosos libros pop up, que al abrirlos nos despliegan sus historias delante de la cara, en tres dimensiones e incluso con movimiento. Al igual que en el caso de los “libros con dibujos”, los pop ups han pasado de ser algo casi exclusivamente dirigido a niños para meterse en el mundo de los adultos. O, mejor dicho, para meternos, a los adultos, en su mundo maravilloso.

Y por qué no, el uso diseño para contar historias es más que evidente en los comics o las novelas gráficas, como son los casos de Moderna de Pueblo y Sara Herranz o los libros del diseñador Ricardo Cavolo, que, de la mano de Gunter Gallery, han pasado por Mercado de Diseño.

Piezas de Gunter Gallery


Lo que puedes encontrar en Mercado de Diseño

Desde Mercado de Diseño te queremos contar los secretos de otras dos marcas que llevan varias ediciones con nosotros: Minimae y Aventuras Literarias. Ambas firmas han bebido mucha literatura y esto ha dado como fruto productos totalmente diferentes, pero igualmente sorprendentes.

Si para ti cualquier libro que incluya un mapa suma puntos, tienes que conocer Aventuras Literarias, la hazaña editorial que comenzaron en 2013 Mónica Vacas y Daniel Castillo, a través de la cual cartografían grandes clásicos de la literatura elaborando mapas de ciudades que ya no existen, o al menos no de la misma forma, a través de sus descripciones: Londres de Jane Austen o Sherlock Holmes, el Madrid de Galdós o el Oviedo que transitaban los personajes de Clarín son algunos de los mapas que puedes encontrar en su stand de Mercado de Diseño.

Pero con sus últimos lanzamientos van un paso más allá. Se trata de Paisajes Literarios, bibliografías para hurgar en el porqué de cada referencia y redescubrir y entender mejor Rayuela y La Trilogía de Nueva York con la ayuda de París-Buenos Aires, trazando la Rayuela y Nueva York, la ciudad de los espejos, que ellos mismos describen como “Rayuela desmontada y analizada pieza a pieza a través de un mapa de lectura con todos los lugares y referencias de Julio Cortázar” y “La trilogía de Nueva York analizada desde los lugares en los que transcurre. Una visión de la ciudad a través de las palabras y la vida de Paul Auster”.

Además de todo esto, ofrecen material adicional en internet para que los compradores de sus artículos en papel puedan acceder a más datos e información, imágenes y videos relacionados con el mundo propio de la literatura universal.

Fragmento de un mapa elaborado por Aventuras Literarias, que une literatura y diseño

Y si en Aventuras Literarias se encargan de aumentar el universo propio de los libros, en Minimae son capaces de hacer todo lo contrario, reducir libros enteros a una sola página.

Con su proyecto Gütemberg, a cargo de Pepe Larraz y con la ayuda del diseñador Pau Marco, Minimae ha conseguido lo que muchos otros diseñadores pensaban imposible: comprimir obras completas de la literatura universal tan extensas como El Quijote, Ana Karenina o Ulises en pósteres. Los clientes se sorprenden en cada edición de Mercado de Diseño al descubrir que estos libros pueden ocupar tan solo una lámina.

El primero de ellos fue Don Quijote de La Mancha, que convirtieron en una lámina de texto en bloque para más adelante rediseñarla, de manera que permitiera leer tanto el libro completo (con una lupa, eso sí), como la primera página, de forma simultánea.

Después de aquello, siguieron con más clásicos de la literatura, como La Metamorfosis de Kafka, Moby Dick o Hamlet, que representaron con diseños sencillos y simbólicos, y otros más evidentes, como La Vuelta al Mundo en 80 días, Peter Pan o uno de sus últimos diseños relacionados con América: la cara a, con la Historia Completa de Estados Unidos, y la cara b, con El escándalo WikiLeaks.

Historia Completa de Estados Unidos en una página, por Minimae, uniendo literatura y diseño

Alicia en el País de las Maravillas, por Minimae, literatura y diseño


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